JESÚS FERNÁNDEZ

Jesús Fernández es un joven bailaor gaditano que bebe de las fuentes más tradicionales y de las más vanguardistas. Su baile es muestra inequívoca de su carácter innovador, siempre en la búsqueda de nuevas estructuras, con el objetivo de expresar el flamenco que lleva dentro y que imagina.

Gaditano de nacimiento, Jesús Gil comienza su carrera con 6 años, iniciándose en las academias de danza flamenca de Pepín Muñoz o Pilar Ogalla, ampliando además su formación con artistas del nombre de Javier Latorre, Israel Galván o Antonio Canales o Charo Cruz, entre otros. Con el título de Clásico Español y Matrícula de Honor en dicha materia en Primero de Profesorado, este bailaor cuenta con una gran trayectoria profesional. Actuando en numerosas peñas y tablaos de reputado reconocimiento, tales como ‘La Carbonera’, ‘Café chinita’, ‘El Corral de la Morería’, ‘Los Gallos’, ‘Casa Patas’ o ‘Juan Breba’, ha exportado también el flamenco fuera de nuestras fronteras desde Holanda, junto al bailaor Manuel Liñán y en la representación de la obra “Medea”, pasando también por Noruega con Jesús Fernández, en 2006, Marcos Flores, en 2008, y con la compañía discográfica ‘Rick Concert’, en 2009; también en Italia, en tres ocasiones: en el Festival Nacional de Danza de Italia de 2005, impartiendo a la vez un curso de flamenco; tres años más tarde, en Milán, junto a Jesús Fernández; y en la representación del Teatro ‘La Iglesia’, en 2009; en New York, con el espectáculo ‘El Burlao de Sevilla’, junto a Rafaela Carrasco; también en Bélgica; en Londres, junto con la Compañía de Pepa Molina y, años más tarde, con la interpretación “El sin vivir se va a acabar”; e incluso hasta Japón, donde actúo en un tablao de Tokio durante un año.

Ha compartido cartel con artistas de renombre como Juan Villar, Chano Lobato, Aurora Vargas, Pansequito, Capullo de Jerez, Juana la del Revuelo, José Mercé, Mari Paz Lucena y un largo etcétera, sumando además su presencia en diversos actuaciones, Festivales y Galas flamencas, como los ‘Jueves Flamencos de Cádiz’; en el Teatro ‘La Chumbera’ de Granada; en el XXXV Congreso Internacional de Arte Flamenco; en la sala madrileña ‘Lay Down Rest Club’; en el Teatro Lara de Madrid o El Liceo de Salamanca; como artista invitado en el homenaje realizado a Fernando Quiñones, en otra ocasión a ‘Curro La Gamba’ y también el que se realizó a la figura de Conchita Aranda y Benito; junto a Mariana Cornejo y José de la Tomasa, en la Final del Concurso de Cantes por Livianas en teatro gaditano de Puerto Real; la Fiesta de Clausura de la Semana Cultural Flamenca ‘Peña Juan Villar’; así como también las actuaciones realizadas en la ‘Ruta Flamenca por Andalucía’.

Además debemos citar la representación de la obra flamenca ‘Tierra Cantaora’, de la mano de Manuel Morao (Gitanos de Jerez), en Jerez de la Frontera.

También ha impartido clases como profesor de baile flamenco en diversos cursos en Londres, Milán, Roma, Bruselas y Noruega, concretamente en el Conservatorio Nacional de Oslo, así como también en el Conservatorio Nacional Casa Patas.

Entre sus premios, cabe resaltar I Premio Nacional de Baile Flamenco en la XII Edición del Concurso Nacional de Cante y Baile de Estepota (Málaga) y como finalista en el Premio Nacional de Arte Flamenco de Córdoba.

Jesús Fernández ha trabajado con grandes compañías y también ha producido numerosos espectáculos con los que ha girado por medio mundo. Compagina sus actuaciones en grandes teatros con los tablaos, en los que desarrolla su faceta de improvisación y aprovecha la intimidad de estos espacios para medir el impacto de su baile y sus sentimientos entre el público.

Ha sido galardonado con varios premios tales como el Desplante Minero (2010) en el Festival Internacional del Cante de Las Minas o el Premio al Mejor Bailarín Sobresaliente (2014) por la Fundación AISGE, entre otros.

Él baila porque le nace, porque es la mejor forma que tiene de expresar sus sentimientos… cuando calla y habla su corazón a través de su cuerpo… En su baile es tan importante las estructuras tradicionales como su forma de afrontarlas y comprenderlas en cada momento, siempre a compás, jugando con él, matizándolo…

Su pasión por el flamenco y su vocación docente le convierten en un profesor entregado y comprometido con el desarrollo de sus alumnos….